1-
Anhelo ternura. Sueño ternura.
La ternura no es producción, no es montaje, no es maquillaje para una imagen efímera.
No es un lenguaje creado para ser leído de manera unívoca. Es la caricia de lo sutil y la multiplicidad de sentidos que se abren. Es la belleza de poder ir más allá de las apariencias y conectar. Es lo que falta.
2-
Y por qué pienso en esto ahora que estoy por salir a la calle y la disonancia entre el cuerpo y lo que bulle por dentro es drástica?
¡Cuántas veces lo que nos asfixia es la operatoria de lectura lineal que se ejerce sobre nuestros géneros!
¿Cuántas veces el crujido de incomodidad que afecta al cuerpo está denotando la presión del sofocante aparato cutural binario?
3-
Estoy tardando un montón de tiempo mientras decido qué ropa ponerme. Me pinto los ojos, la boca. Pero me siento andrógina, agénero.
Desarmo lo que dijeron de mí.
El cuestionamiento interno es una ventana abierta por la libertad para alucinar.
Desarmo lo que digo sobre lo que siente mi cuerpo.
Disconforme de todo lo que me adjudican automáticamente por el solo hecho de ser un persona trans y habitar este inhóspito lugar de tempestades.
Del libro "Tempestad" de Victoria Artime,
editado por GaliArte Editora.
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